Un nuevo informe mundial revela avances lentos en la seguridad de la tenencia de la tierra

25/02/2026
La mayoría de las tierras no tiene derechos de propiedad documentados y las incertidumbres están aumentando, según la FAO, ILC y el Cirad. Aunque en los últimos 20 años se han registrado avances en materia de tenencia y gobernanza de la tierra, solo el 35 % de las tierras del mundo cuenta con derechos de propiedad, tenencia o uso formalmente documentados, según el informe La situación de la tenencia y la gobernanza de la tierra, publicado hoy.
Reporte mundial FAO
Reporte mundial FAO

Cultivos en las laderas del volcán Empung en Sulawesi (Indonesia) © B. Locatelli, Cirad

Alrededor de 1.100 millones de personas, casi una de cada cuatro personas adultas en el mundo, consideran probable perder los derechos sobre parte o la totalidad de sus tierras y viviendas en los próximos cinco años. Esta cifra ha aumentado notablemente en los últimos años, según destaca el informe elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra (ILC) y el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (Cirad).

La seguridad de la tenencia de la tierra es un catalizador fundamental de una gobernanza responsable de la tierra. Los derechos sobre el control del territorio y la toma de decisiones sobre su uso permiten adoptar decisiones más productivas y ambientalmente sostenibles, fomentan la estabilidad y la paz, y dan a las personas la confianza necesaria para invertir. Si bien se han logrado algunos avances en el establecimiento y la ampliación de la seguridad de la tenencia y de la gobernanza de la tierra a nivel de políticas internacionales y nacionales, estos han sido lentos, y su impacto sobre el terreno aún más lento, lo que subraya la necesidad de un mayor compromiso político y de políticas más inclusivas.

La inseguridad en la tenencia de la tierra es una de las formas de desigualdad más perjudiciales. Se traduce en menor productividad, menor resiliencia y peor nutrición. La seguridad de los derechos sobre la tierra permite inversiones sostenibles y marca la diferencia entre la supervivencia a corto plazo y la seguridad alimentaria a largo plazo.

Maximo Torero Cullen
Economista jefe de la FAO

Demasiadas personas siguen viviendo con el temor de perder sus tierras y sus hogares. Las mujeres y los jóvenes continúan entre los grupos más excluidos, una realidad que debilita la seguridad alimentaria, la acción climática y la protección de la biodiversidad, y que demuestra por qué la seguridad de los derechos sobre la tierra es fundamental para avanzar en estos tres ámbitos.

Marcy Vigoda
Directora de la Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra

El nuevo informe constituye el primer balance global integral destinado a analizar cómo se posee, utiliza y gobierna la tierra en el mundo. Se basa en una amplia variedad de fuentes, complementa dos décadas de orientaciones, especialmente las Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, la Pesca y los Bosques (VGGT), y responde a la creciente demanda de vincular los derechos sobre la tierra con la acción climática, la protección de la biodiversidad, la igualdad de género y la transformación rural.

Cuando generamos evidencia con y para todas las partes interesadas, creamos las bases para construir políticas públicas más sólidas, transparentes y equitativas, tanto a nivel nacional como internacional.

Sélim Louafi
Director adjunto de investigación y estrategia en el Cirad

Cartografía de la situación

Los Estados poseen legalmente más del 64 % de las tierras del mundo, aunque esta cifra incluye territorios bajo sistemas consuetudinarios con derechos reconocidos pero sin títulos de propiedad documentados.

Un poco más de una cuarta parte de las tierras pertenece a propietarios privados —personas, empresas o entidades colectivas—, mientras que el régimen de tenencia de alrededor del 10 % restante sigue siendo desconocido.

Más específicamente, cerca del 18 % de las tierras del mundo (2.400 millones de hectáreas) pertenece a personas o empresas privadas, según el informe.

A nivel global, considerando las tierras agrícolas (que representan aproximadamente el 37 % de la superficie terrestre), el 10 % de los mayores propietarios controla el 89 % de todas las tierras agrícolas.

Diferencias entre regiones

Los sistemas de tenencia de la tierra varían considerablemente entre regiones. En África subsahariana, el 73 % de las tierras se encuentra bajo regímenes consuetudinarios, aunque solo el 1 % está formalmente reconocido, mientras que la mayor parte del resto permanece sin documentar y bajo propiedad estatal. En Asia oriental y sudoriental, predomina la propiedad estatal (51 %), mientras que solo el 9 % de las tierras es de propiedad privada. La propiedad privada representa el 32 % de las tierras en América del Norte, el 39 % en América Latina y el Caribe y el 55 % en Europa, excluyendo la Federación de Rusia donde predomina la propiedad estatal.

La brecha entre la tenencia real y su reconocimiento legal se evidencia en que los pueblos indígenas y otros titulares de derechos consuetudinarios ocupan 5.500 millones de hectáreas (42 % de las tierras del mundo), pero solo 1.000 millones de hectáreas (8 %) cuentan con derechos de propiedad claramente reconocidos. Esto deja más de un tercio del carbono almacenado en el planeta y el 40 % de sus bosques intactos en una situación de incertidumbre jurídica.

En casi todos los países con datos disponibles, los hombres tienen mayor probabilidad que las mujeres de poseer o contar con derechos seguros sobre la tierra, y la brecha de género supera los 20 puntos porcentuales en cerca de la mitad de los países.

El informe también revela que las explotaciones agrícolas de gran escala, aquellas que superan las 1.000 hectáreas, gestionan más de la mitad de las tierras agrícolas del mundo, mientras que el 85 % de los agricultores dispone de menos de dos hectáreas, lo que representa apenas el 9 % de las tierras agrícolas globales.

Asimismo, el informe señala que, aunque solo 12 países han reportado información sobre los tres indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la tenencia de la tierra, actualmente se observa una aceleración significativa en la generación de datos sobre este tema.

Análisis de las tierras bajo sistemas consuetudinarios

El informe examina en detalle los sistemas de tenencia consuetudinaria, dada la gran proporción de tierras que representan a nivel mundial. Estos sistemas, gestionados por pueblos indígenas, comunidades pastorales y grupos tribales, son cada vez más reconocidos como dinámicos y fundamentales para las personas y el planeta, ya que contribuyen, o pueden contribuir, significativamente a enfrentar los desafíos de la biodiversidad y el cambio climático.

Alrededor del 77 % de las tierras consuetudinarias declaradas (4.200 millones de hectáreas) han sido mapeadas, aunque en muchos casos solo de forma indicativa. El 30 % se encuentra en América del Norte y Europa, incluidas grandes extensiones en la Federación de Rusia, el 28 % en África, el 18 % en Asia y el 12 % tanto en América Latina y el Caribe como en Oceanía.

Estos territorios contienen aproximadamente 45 gigatoneladas de carbono irrecuperable, es decir, carbono que no podría reabsorberse a tiempo para evitar daños climáticos significativos. Esto representa el 37 % del total mundial.

Las tierras consuetudinarias enfrentan crecientes presiones derivadas de la expansión urbana, las infraestructuras de transporte, la agricultura industrial a gran escala, la extracción de petróleo y gas y la actividad minera. Paradójicamente, algunas soluciones climáticas —como proyectos de energías renovables, agrocombustibles, conservación o compensaciones de carbono— también están aumentando estas presiones, especialmente en territorios que carecen de reconocimiento formal o de protección jurídica. Un análisis preliminar muestra que el 19 % de los paisajes forestales intactos, el 15 % de los puntos críticos de carbono irrecuperable y el 7 % de las áreas clave para la biodiversidad ubicadas en tierras consuetudinarias cartografiadas no cuentan con reconocimiento formal por parte de los gobiernos.

Las preocupaciones ambientales y climáticas están impulsando además nuevas adquisiciones de tierras a gran escala, a menudo financiadas por fondos de pensiones. Aunque los datos aún son limitados, el informe Land Gap Report 2022 advierte que los compromisos nacionales de alcanzar cero emisiones netas implicarían remover carbono mediante el uso de casi 1.200 millones de hectáreas de tierra, una superficie equivalente a todas las tierras cultivadas del planeta.

Referencia

FAO, ILC y CIRAD. 2026. La situación de la tenencia y la gobernanza de la tierra. Roma y París. https://openknowledge.fao.org/handle/20.500.14283/cd7134es